1. Llamada sin compromiso
La conversación inicial siempre es gratis. Te escuchamos, te orientamos y, si decides que pasemos, vamos. No "para que valoréis": para escucharte de verdad.
Empezamos como un pequeño taller en Río Vena. Hoy seguimos siendo un equipo cercano y con la misma idea: hablar contigo sin compromiso, ir a ver la avería a tu casa y resolver de verdad.

Fontacua se fundó en 2007 con una idea sencilla: hacer fontanería sin tonterías. Hablar contigo por teléfono sin compromiso, ir a tu casa para ver bien la avería y, solo entonces, presupuestar. Nada de cifras inventadas a ojo, nada de cobrar por venir y volver al día siguiente porque "no llevábamos la pieza".
Llevamos 19 años trabajando en Burgos capital y los pueblos del alfoz. Vemos las mismas tipologías de edificio, las mismas instalaciones de los 70 que ya nos sabemos de memoria, los mismos errores en montajes recientes que nos toca corregir.
Esa experiencia se nota en tres cosas: llegamos a la avería sabiendo qué buscar, llevamos en la furgoneta lo que probablemente vamos a necesitar, y resolvemos en una sola visita siempre que sea técnicamente posible.
La conversación inicial siempre es gratis. Te escuchamos, te orientamos y, si decides que pasemos, vamos. No "para que valoréis": para escucharte de verdad.
Las averías de agua se diagnostican viéndolas. Damos cifras al ver la instalación, los accesos y los materiales. Por mostrador no presupuestamos: ni a ti ni a nosotros nos sirve.
Si una avería es complicada, te lo decimos. Si la pieza tarda dos días, te lo decimos. Si no sabemos algo, te lo decimos. Mentir solo retrasa el problema.
Si algo de lo que hicimos da problema en garantía, volvemos sin discutir. La fontanería no admite término medio: o queda bien o no queda.
Trabajamos vivienda, comunidad y local. Estos son los servicios que más se nos piden y las zonas a las que llegamos casi a diario:
Si quieres una referencia de coste antes de llamar, consulta nuestras tarifas orientativas.
Si necesitas un fontanero en Burgos o quieres consultar algo concreto, llama. Coge el teléfono una persona, no una centralita.